Me he topado con un Angel,
Y yo que pensaba que no existían
Me he topado con un Angel
Busco su refugio para amar
Me he topado con un Angel
Y yo que pensaba que no existían
El mundo gira y gira. 

Ya han pasado meses. Conseguí un trabajo totalmente distinto al que tenía antes de que perdiera la cordura. Ahora soy decoradora de interiores. Me asombra mi habilidad considerando que nunca estudie para esto. Mi familia está mucho más tranquila. Creen por fin en mi recuperación. Me asombré un poco de la reacción de mi madre cuando le dije que me iba de casa. Tenía una independencia económica y emocional. Estaba lista para el gran paso.
Es mi primera salida. Me siento casi como una adicta. Miles de recomendaciones, que la pastilla, que cualquier cambio en mi ánimo y siempre que lo necesite que llamé a mi doctor, que lleve un libro con mis anotaciones. Desde hace un par de días he comenzado a escribir lo que siento con ciertas cosas, ha resultado útil en mis sesiones.
Hay una parte de mi que no se resigna a que no seas real.



Estamos cerca como para lograr un contacto. Pero separados por el espacio. Ambos rodeados de gente. Amigos bulliciosos. Grupos totalmente diferentes.


Consumir sal nos pone de muy buen humor. Es la conclusión a la que ha llegado un equipo de investigadores de la Universidad de Iowa (EE UU). En una serie de experimentos con ratas de laboratorio, Kim Johnson y sus colegas comprobaron que cuando a estos animales les falta cloruro sódico (sal de mesa común) rehuyen de actividades que antes les divertían. “Las cosas que antes les producían placer no les aportan el mismo grado de satisfacción, lo que nos lleva a pensar que el déficit de sal asociado a ello puede inducir depresión”, afirman en la revista Physiology & Behavior. No en vano, como recuerda Johnson, uno de los principales criterios para el diagnóstico de depresión es la pérdida del gusto por actividades que antes nos resultaban placenteras. Que la sal mejore el estado de ánimo podría explicar por qué tendemos a consumir más de la cuenta, incluso cuando sabemos que eleva nuestra presión arterial y favorece el desarrollo de patologías cardíacas. Según los últimos datos, el consumo medio de sal en el mundo actualmente es de 10 gramos al día. Sin embargo los expertos recomiendan no sobrepasar los 4 gramos diarios.
Cuando lo conocí yo tan sólo tenía 18 años y el 26. Estaba recién comenzando la Universidad, una gran aventura. Un gran escape a mi vida anterior.
Estoy llena de emociones, pero malas emociones. Demasiado impulsiva…demasiado enojada. Estoy dando palos de ciego. Estoy convertida en un ser emocional con gran cuota de irracionalidad…un “Yo inmaduro”.
Si me preguntan de quién me acuerdo,
El color azul fomenta la creatividad mientras que el color rojo mejora la atención en los detalles, según un estudio de la Universidad de British Columbia en Vancouver (Canadá) que se publica hoy en la revista Science. Para llegar a esta conclusión, Ravi Mehta y Rui Zhu desarrollaron una serie de experimentos con más de seiscientos sujetos para evaluar los efectos de ambos colores sobre la ejecución de una variedad de tareas cognitivas, como resolver anagramas, memorizar listas de palabras y desarrollar ideas de juguetes para niños. La mayoría de las pruebas se realizaron sobre pantallas de ordenador, en las que los participantes debían resolver las tareas utilizando un fondo azul, rojo o neutro. Los resultados indican que los fondos rojos fomentan una atención cuidadosa en los detalles que favorece, entre otras cosas, la memoria y la lectura comprensiva. Por el contrario, los tonos azules invitan a explorar nuevas posibilidades y están asociados con el pensamiento creativo. “El cielo, el océano y el agua nos lleva a asociar el azul con sinceridad, paz y tranquilidad”, explica Zhu, que asegura que eso nos proporciona “seguridad para ser creativos y arriesgarnos”.Según los investigadores, las conclusiones de su trabajo tienen un amplio rango de aplicaciones para la vida diaria, desde el uso del color en las instalaciones educativas hasta su utilización en señales viarias, etiquetas de advertencia, oficinas o en campañas de publicidad.
Ehmmm...pasaba por tu blog y me preguntaba si estabas...
¿Se pueden aplicar las teorías de Darwin sobre la evolución a la literatura? En el último número de la revista Evolutionary Psychology, los investigadores estadounidenses Jonathan Gottschall y Joseph Carroll aseguran que sí. Para demostrarlo, pidieron a 500 personas que rellenaran cuestionarios sobre famosas novelas victorianas como Orgullo y Prejuicio, de Jane Austen, Drácula, de Bram Stoker, o Cumbres Borrascosas, de Emily Brönte. El objetivo de los tests era evaluar a los protagonistas y los antagonistas de cada libro e identificar sus atributos. Los resultados mostraron que los protagonistas de las novelas son normalmente sujetos con un comportamiento cooperativo, que despiertan respuestas emocionales positivas en quienes las leen. Por el contrario, la dominancia social y el ansia de poder se identifican mayoritariamente como características negativas y censurables de los antagonistas, algo que tiene especial sentido según las ideas de Charles Darwin, quien sostenía que los humanos tendemos a rechazar a aquellos que intentan resolver las cosas solos en lugar de dejar actuar al grupo. “Las novelas permiten a sus lectores sumergirse en una dinámica social igualitaria similar a la de los grupos humanos prehistóricos de cazadores-recolectores”, concluyen Gottschall y Carroll, que se autodefinen como “darwinistas literarios”. Por lo tanto la buena literatura, aseguran, favorece comportamientos sociales que cumplen una función adaptativa y nos incita “a combatir impulsos básicos y trabajar de forma cooperativa”.