Habíamos decido ir al supermercado de herramientas, muebles y decoración (entre otros) llamado “EASY” una vez más íbamos en busca de una cortina de baño. Hace 5 años que estamos en busca de la bendita cortina ¿Pueden creer que aún no nos sentimos cómodos en nuestro baño?.
No se que magnetismo tendrá ese lugar. Pero es que no alcanzamos a poner un pie en la tienda y nuestro hijo se transforma. ¿Creerá que es un parque de diversiones?. Salta de un lado a otro, corre por los pasillos, se sube por las escaleras (entre los pasillos abundan), sube al carro, baja del carro, salta sobre las alfombras, sube a los camarotes, etc.
Un niño inquieto más un marido con no concuerda con el gusto en cortinas es demasiado. Entones no me quedo otra que recurrir al soborno.
- Matías, si te portas bien te compró una bebida
- Ya mami- respondió después de pensarlo …mmm ¿creo?
Definitivamente los niños no tienen noción del tiempo. Estábamos ya decidiendo la nueva compra, cuando Matías comenzó…
- ¿Mami vamos a comprar la bebida? ¿Mami? ¿Mami?
- Espera Matías, ya vamos
Dos milésimas de segundos
- Mami ¿y la bebida? ¿Vamos? ¡Quiero bebida!
- Ya Matías espera por favor- me estaba sulfurando y no con mi hijo
- ¡Bebida, bebida yapo quiero bebida po! Bebida, bebida ¿vamos?
Mire a mi marido. Y reconociendo una especie de telepatía entre nosotros respondió.
- Llevemos la cortina que te gusta ¡Feliz día de la mujer!
Acto siguiente la búsqueda de la bendita bebida. Matías reconoció que ahora era ese nuestro objetivo razón por el cual calmo sus replicas. Llegamos al local de bebida. Y a mi querido hijo con sus cortos 3 años le vino un nuevo capricho.
- ¡Quiero helado!
- No Matías, es muy tarde ¿no querías bebida?
- Ya no quiero bebida, quiero helado
- ¡No Matías bebida!
Mi negativa al helado era demostrarle que el no me dominaba Ja!
- Porfis
- ¡No Matías bebida o nada!
Frunció su ceño y vino hacia mi. Me puso esas caras de pena y me dijo
- Me voy aburrir con la bebida
No se que magnetismo tendrá ese lugar. Pero es que no alcanzamos a poner un pie en la tienda y nuestro hijo se transforma. ¿Creerá que es un parque de diversiones?. Salta de un lado a otro, corre por los pasillos, se sube por las escaleras (entre los pasillos abundan), sube al carro, baja del carro, salta sobre las alfombras, sube a los camarotes, etc.
Un niño inquieto más un marido con no concuerda con el gusto en cortinas es demasiado. Entones no me quedo otra que recurrir al soborno.
- Matías, si te portas bien te compró una bebida
- Ya mami- respondió después de pensarlo …mmm ¿creo?
Definitivamente los niños no tienen noción del tiempo. Estábamos ya decidiendo la nueva compra, cuando Matías comenzó…
- ¿Mami vamos a comprar la bebida? ¿Mami? ¿Mami?
- Espera Matías, ya vamos
Dos milésimas de segundos
- Mami ¿y la bebida? ¿Vamos? ¡Quiero bebida!
- Ya Matías espera por favor- me estaba sulfurando y no con mi hijo
- ¡Bebida, bebida yapo quiero bebida po! Bebida, bebida ¿vamos?
Mire a mi marido. Y reconociendo una especie de telepatía entre nosotros respondió.
- Llevemos la cortina que te gusta ¡Feliz día de la mujer!
Acto siguiente la búsqueda de la bendita bebida. Matías reconoció que ahora era ese nuestro objetivo razón por el cual calmo sus replicas. Llegamos al local de bebida. Y a mi querido hijo con sus cortos 3 años le vino un nuevo capricho.
- ¡Quiero helado!
- No Matías, es muy tarde ¿no querías bebida?
- Ya no quiero bebida, quiero helado
- ¡No Matías bebida!
Mi negativa al helado era demostrarle que el no me dominaba Ja!
- Porfis
- ¡No Matías bebida o nada!
Frunció su ceño y vino hacia mi. Me puso esas caras de pena y me dijo
- Me voy aburrir con la bebida
Quise reírme pero logre tapar mi carcajada con una sonrisa. Al perecer los mismo hizo una señora que se encontraba escuchando nuestro dialogo. El pillo de Matías se dio cuenta de que teníamos publico así que me abrazo. Le dio vergüenza.
Estábamos en el abrazo cuando el papá llego con la bebida
- Aquí esta - dijo satisfecho pasándosela a nuestro hijo
- Matías dame la bebida- le dije
- No es mía –replico
- Dámela no quiero que te aburras
El simplemente sonrío, entendió que había sido pillado en su capricho y en sus intentos de manipulación.
Y así nos fuimos los tres compartiendo una bebida en lata
Nota: Los niños son muy astutos…
Estábamos en el abrazo cuando el papá llego con la bebida
- Aquí esta - dijo satisfecho pasándosela a nuestro hijo
- Matías dame la bebida- le dije
- No es mía –replico
- Dámela no quiero que te aburras
El simplemente sonrío, entendió que había sido pillado en su capricho y en sus intentos de manipulación.
Y así nos fuimos los tres compartiendo una bebida en lata
Nota: Los niños son muy astutos…
estos piojos son demasiados astutos!!!!
ResponderEliminar¿que tal el primer día???? que todo les salga bien!!!
Emmm bueno no dormi bien, ansiosa, irritable, con dolor de estomago...ehhh ah preguntabas por Mi Piojo...
ResponderEliminarEl Mati, iba un poquito nervioso, la verdad es que no quería ir... así que transamos un poco y se quedo. Cuando me fui el ya estaba interactuando con otros niños... siempre es más dificil para la madre. Jejeje
Matias el pillo de Matias jajajaja caprichoso como la madre jajajaja
ResponderEliminarPrecioso el diablillo