miércoles, 11 de marzo de 2009

RECUERDOS (PARTE 1)

Cuando lo conocí yo tan sólo tenía 18 años y el 26. Estaba recién comenzando la Universidad, una gran aventura. Un gran escape a mi vida anterior.

El contacto como era de esperarse no fue por mi lado. Siempre me caractericé por no atraer a la gente, era más bien solitaria, sin embargo ese día fue una de mis amigas de la infancia quién lo puso frente a mí. Estaba nerviosa cuando iba camino a su casa, todo lo relacionado con las personas y sobre todo los hombres me tensaba. No tenía mucho que pensar…sólo se trataba de tres estudiantes que iban a pedir ayuda para un trabajo universitario.

De mi boca sólo salió un “¡hola!”. La verdad que la timidez me superaba.

El era muy atractivo... aún lo sigue siendo. Vestía unos short gastados y una polera blanca. Su tenida no era de lo más ¡Top! pero no importaba lo que llevaba puesto sino más bien como lo lucía. No era precisamente su 1.85 de estatura o contextura mediana lo que llamo mi atención…era algo más.

Continúe celosamente mirando su anatomía. Su rostro era el de todo un hombre. Su piel blanca era acariciada por unas cejas prominentes que denotaban carácter. Su amplia nariz sin ser tosca le llenaban el sentido de autoridad. Su cabello era castaño oscuro le hacia bien manejarlo corto, se notaba suave lo que sin duda le brindo rasgos de tener una lado tierno también. Sus ojos color marrón irradiaban confianza, esa que se alcanza cuando sabes que vas por el camino correcto, no había miedo ni indecisión como en los míos.

Pensé que jamás un hombre como él pondría sus ojos en mí, así que guarde distancia envolviéndome en sentimientos negativos que no me dieran posibilidad de sufrir una patética fantasía y decidí que el iba a ser un mujeriego egoísta sin sentimientos…decidí no quererlo.

No es que me haya enamorado a primera vista, eso no fue así, simplemente no me sentía capaz de enganchar a nadie, mucho menos alguien como él. Sabía perfectamente que en cambio yo sí podría engancharme de él...o de cualquiera.

Soñaba desesperadamente con el amor, pero a esa altura de mi corta vida estaba harta de soñarlo y sufrir con fantasías que no se concretaban.

Esa fue la primera vez que lo vi, dos años más tarde supe que fue también la primera vez que él me vio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario