domingo, 8 de marzo de 2009

UN BAILE

¡Uf… me incomoda bailar!.

Eso de acercarse a una pista de baile lleno de gente, me causa ansiedad infinita. Limitando a mis pies, al no tomar el ritmo de la música por lo menos los primeros quince minutos. ¡Esos quince minutos fatales!.

A partir del minuto dieciséis ya me siento más relajada. No lo hago tan mal. Alguna vez me sorprendí al verme en videos, tenía cierta destreza. No digo con esto que sea un John Travolta en “Fiebre de Sábado por la Noche”, pero tenía la idea que lo hacía peor que fatal.

No logro entender como me puede gustar tanto la música y al mismo tiempo como salir a bailar no este dentro de mis favoritos, si ambos son como hermanos.

Me he sorprendido bailando de la cintura para arriba cada canción que escucho en mi auto. Entonces nace mi teoría “El problema son mis pies”.

¡¡Claro como no!! si mis pies han sido mi gran problema desde el colegio. Pasaba tropezándome y muy a menudo en el suelo con estas patitas de lana que Dios me dio.

A pesar de todo he encontrado un baile que me gusta… y eso son los lentitos.

Me llevas entre tus brazos. Entrando en un trance que hace que olvide por completo mi pánico escénico. No veo a nadie más sólo somos Tú y Yo. La receta debe ser que me pierdo en tus ojos, extasiándome de tu aroma. Tus brazos rodeando mi cintura me llevan de un baile a un paseo por las nubes. Debe ser que sin duda tú si sabes bailar.

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