Amanece una vez más en mi vieja habitación. Los rayos de sol buscan escabullirse para acariciar mi deslavado rostro. Me niego hundiendo mi rostro en la almohada.No quiero despertar.
No quiero comenzar el día.
Quiero deshacerme de esta mascara. Hay días en que llega a pesar más que mi pena.
Ha pasado ya un tiempo…
No hay diferencias. Vivo el mismo amanecer desde tu ausencia. Se habla menos de ti. Ya no hay lágrimas cuando pronuncian tu nombre. Te recuerdan con dulces sonrisas.
Yo en cambio sigo intentando, quiero seguir.
Por ellos… por los que me quieren
Por ellos… por los que te anhelan
¡Pero es imposible! me he aferrado a tu recuerdo. Te extraño. Me dueles. En cada suspiro me quema el cuerpo. Sólo deseo estar contigo y olvidar esas estúpidas promesas que te hice al partir.
Hay días en que no deseo levantarme. Hay días en que no hay más remedio que seguir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario