Anoche me desvelé y hoy creo que sigo el mismo camino. El martes fui donde Victoria. Hace una año que no la visitaba.
Sabía que el reencuentro no iba a ser "color rosa", pero tampoco pensé que una hora y media dejaría tantas piedras en mi camino.
A diferencia de muchas, la sesión me dejó muy mal... tengo miedo estoy perdida en un día a día que no escogí concientemente. Conciente o no conciente es el rumbo que tomé. Aún así me pesa.
Estoy dividida envuelta en contradicciones y aunque una parte de mi es la que me saca los continuos dolores de cabeza, no puedo negar que es la que me ha hecho sentir viva. Está mitad es mi génesis simplemente permanecía dormida. Se ha venido con una fuerza avasalladora rompiendo cada uno de los grilletes que la tenían olvidada.
Hay cosas que no es justo y no debo cambiar. Y esto de mis tiempos cruzados me causa un duelo. No puedo exiliar a la parte de mi que me agobia...ya que la quiero. Pero tampoco puedo dejarla tan libre como quisiera.
Mis destiempos son los que me pesan, los rumbos bajo la inercia son los que me llenan de frustración.
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