jueves, 26 de febrero de 2009

UN EXTRAÑO AMABLE

¡Ni te imaginas como un extraño me puede hacer feliz!

¡Ni te imaginas como cosas tan simples me pueden elevar el día!

Sonará tonto... pero, para mí, un "gracias"... una sonrisa... una ayuda incondicional cuando se te caen mil cosas al suelo... un toque de bocina que te da el paso en el tedioso tráfico... y muchas otras que provienen de desconocidos me eleva el día, dándome esperanzas.


Comienzo a creer que aún existe mucha gente que no piensa sólo en sí misma y que este mundo definitivamente no está tan mal.
Es grato para mí, replicar éstas acciones. La sonrisa de la contraparte es muy gratificante.
Con esto no niego las agrías decepciones, están los menos que ni siquiera perciben que ser amable no es una obligación.

Pueden resultar cosas insignificantes para muchos, pero para mi tienen mucho valor.
Día a día trato de no pasarlas por alto... no dejar de verlas, no dejar de hacerlas, sin embargo hay días de egoísmo sobretodo cuando voy atrasada al trabajo y estoy metida en un taco. Seguiremos luchando contra el instinto.

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