sábado, 7 de marzo de 2009

FELIZ DÍA DE LA MUJER


Mañana es el día de la mujer...y claro que ¡las Felicito y me Felicito!. Sin embargo este día al menos por mi parte viene cargado con un "Mea Culpa".


Hice una chiquillada metiendo a todos los hombres del mundo en un mismo saco. Debo agradecer a esa persona en particular que no haya sido grosero conmigo.


En cada aquelarre seguimos repitiendo las mismas frases...

"Que los hombres son primitivos (seres básicos)", "Que todos los hombres son cortados por la misma tijera", "Que el hombre por esencia es tonto, no se le ocurre absolutamente nada y hay que llenarlo de instrucciones claras para que nos hagan feliz".

En fin un sin número de juicios que no quiero detallar por si pasa alguno del sexo masculino. No quiero que la agarre conmigo ni con ninguna mujer.


El mea culpa está en que siempre decimos y digo lo malo de los machitos. Esta vez en mi día te diré partes del lado B de nuestros hombres:

- Nos encanta que sean prácticos, disfrutan más la vida. Nosotras somos en su mayoría mil y un rollos.

- Nos encanta que lleven una pasión a flor de piel. Nosotras a veces nos contenemos tanto que dejamos de vivir.

-Nos encanta la fuerza y la ternura que entregan. Nosotras entregamos ternura que la terminamos convirtiendo en un amor maternal arruinando todo.

- Nos encantan los besos, las caricias, la respiración en nuestro cuello.

- Nos encanta que nos abracen dando un sentido de protección, como si fueran superheroes.

¡Feliz día de la mujer! y que mejor regalo que un ¡hombre enamorado!

viernes, 6 de marzo de 2009

EL AMOR ES PURA QUIMICA

¿Podría una pastilla devolver la chispa a un matrimonio? ¿Sería posible materializar la famosa flecha de Cupido en una inyección? ¿Y crear una píldora para hacer desaparecer un amor no correspondido? Según afirma hoy en la revista Nature el investigador estadounidense Larry Young, del Centro Nacional de Primatología de la Universidad de Emory, descifrando los componentes químicos del amor podríamos “desarrollar fármacos que disminuyan o aumenten nuestros sentimientos hacia los demás”.

Para estudiar las reacciones cerebrales implicadas en el amor, Young ha trabajado con roedores, que son un buen modelo para las relaciones humanas porque "crean relaciones de pareja de por vida y crían a los hijos juntos". Y ha demostrado que este comportamiento es fácil de cambiar químicamente. En concreto, si se coloca a una hembra de rata de campo junto a un macho inyectándole oxitocina -una hormona que se vincula a aspectos sociales y de cuidados en el cerebro-, se vinculará pronto a ese macho. Por el contrario, reducir los niveles normales de oxitocina provocará el absoluto rechazo de su pareja sin importar cuántas veces mantenga relaciones sexuales con él. En otras palabras, una sola dosis de la hormona adecuada puede alterar drásticamente las relaciones en estos mamíferos.

En cuanto a humanos, “algunos experimentos ya han demostrado que una inyección nasal de oxitocina aumenta la confianza y ayuda a entender las emociones de los demás”, escribe Young en Nature. Y en Australia se investiga actualmente cómo utilizar esta hormona en spray como apoyo a las tradicionales terapias de pareja.
Por otra parte, recuerda Young, hay que tener en cuenta que el amor no se basa en una sola sustancia. Por ejemplo, algunos estudios han demostrado que las diferencias en un gen llamado complejo mayor de histocompatibilidad (MCH por sus siglas en inglés), que afecta al sistema inmune, puede estar relacionado con la atracción sexual.
De cualquier modo, “los avances recientes en biología sobre vínculos de pareja indican que no pasará mucho tiempo antes de que alguna persona poco escrupulosa meta una poción farmacéutica del amor en nuestra bebida”, pronostica Young. “Y si eso sucediera, ¿nos importaría? Después de todo, el amor es locura”, reflexiona el investigador.
Nota de eclipse: ahhhh oxitocina nos faltaba....buffffff

GARABATEAR AYUDA A PENSAR

Llenar un papel de garabatos no es una pérdida de tiempo ni una distracción. Muy al contrario, favorece la concentración mental y estimula la memoria, según revela un estudio de la Universidad de Plymouth publicado en la revista Applied Cognitive Psychology. Los investigadores sometieron a 40 personas a una serie de experimentos en los que escuchaban una llamada de teléfono de dos minutos y medio y, a continuación, debían recordar nombres y lugares mencionados en la misma. La mitad de los voluntarios pintaban en una hoja de papel mientras permanecían al teléfono. La otra mitad fue dejada a su libre albedrío.

Al final, todos los voluntarios tuvieron que escribir ocho nombres y ocho lugares mencionados en el mensaje. Los que habían hecho garabatos en papel recordaron un promedio de 7,5 mientras que los que no dibujaron acertaron un 5,8. “En la vida diaria hacer garabatos puede ser un modo de mantener la atención en una tarea aburrida y evitar una distracción innecesaria”, concluye la psicóloga Jackie Andrade, responsable del estudio.

Fuente: www.muyinteresante.es

jueves, 5 de marzo de 2009

SIN TITULO (CAP.3)

Me encontraba ya sentada esperando al ejecutivo de la automotora, me faltaba sólo firmar unos papeles para cerrar el trato. Tomé una revista pero mi ansiedad no me permitía leer la sopa de letras. Se vino a mi mente el recuerdo de la actitud que tuvieron algunas de mis amigas y compañeras de Universidad cuando encontraron su primer trabajo. La petulancia que las envolvía era evidente para mí. No lograba entender cómo el hecho de ganar un par de pesos las hiciera sentir tan superiores. Para mí el dinero no era un tema importante.

Me percate que la emoción que me envolvía en ese momento, no era muy distinta a las de mis compañeras frente al primer trabajo. No era petulante, pero si me sentía con aires de superioridad. Me reí al recordar que esta sensación no era tan desconocida para mí. Fue en el período de Universidad cuando caí en los brazos de un chico que me regalo ternura amarrada de una aventurera pasión. Más que un regalo fue lo que se llevo, mi niñez. Ese día andaba en las nubes…me reía sola. Sentía que todo el mundo sabía que yo ya no era virgen. Era como si me felicitaran en cada esquina. Me sentía superior me sentía toda una MUJER. Estaba envuelta en risas cuando apareció el ejecutivo. Los colores se me subieron al rostro. Me sentí ridícula por reírme sola, pero no podía entrar en explicaciones con un extraño.

Firmamos todo muy rápido. No alcance a darme cuenta, cuando ya estaba sentada en mi Chevrolet. De vez en cuando me recordaba que se trataba sólo de un auto, no era un hijo menos un novio, pero ¡Que va! para mi era sinónimo de libertad. Ese fin de semana no iba a manejar por la carretera austral, pero no me importaba, bastaría un par de paseos por la ciudad.

Ya había pasado una semana y la euforia del vehículo había pasado. La verdad es que me ocasionó un par de dolores de cabeza. Ser peatón no era tan malo. Tuve que aprender todo eso de las vías exclusivas. Me demoraba horas, tapada por el taco o por las malas decisiones. No conocía el sentido de las calles lo que sumado a mi distracción me llevaba a darme mil y una vueltas para retomar la vía correcta.

El trabajo en la oficina me tenía a full. Como nunca la participación de Javier en las reuniones era muy activa. Para llevar tres meses trabajando juntos, nuestra relación no pasaba más allá de correos electrónicos y llamadas solicitando algún dato urgente. Javier no era el jefe favorito para mí, ni para el resto del equipo. Era muy distante.

Esa mañana tuvimos una terrible discusión. Siempre evitaba el conflicto. Pero ese día en particular su tiranía colmó mi paciencia.

- ¡Hola!- saludó Javier con una voz irritante sin mirar a ninguno a los ojos, cuando entró a nuestra oficina.

- ¡Javier, que sorpresa!...ehh ¡Hola! ¿Ocurrió algo?- estaba asombrada de verlo.

- Necesito hablar contigo Marcela.

- Claro- respondí inquieta

- Te espero afuera.

Todos nos miramos. No había que ser adivina para intuir que algo pasaba.

- ¿Qué ocurre Javier?

- Me reuní con la Gerencia y han despedido a Carlos- respondió secamente
Carlos era el Gerente Corporativo de Electronic.

- ¿Lo despidieron?, pero... ¿Qué pasó?

- Se dieron cuenta de que estaba involucrado en un manejo de inversiones. Parte de las ganancias se las llevaba al bolsillo. El tema es bien delicado y hay que ser cautelosos, ya que se cree que hay más involucrados. Nos pidieron una revisión paralela. Nos pidieron discreción.

- ¡Paso entonces de auditora a investigadora privada!- sonreí

- ¡Marcela, no sea ridícula!, ¡Estoy hablando algo serio y tu terminas con niñerías! ¡Esto no es un juego!.

Su mal humor me sacó de mis casillas.

- ¡¿Qué?!... ¡Sé perfectamente que no es un juego!, ¡Soy bastante profesional!- estaba enfurecida- ¡Fue un comentario no te pongas grave!. Nos hemos dedicado 100% al proyecto. He cumplido absolutamente con todas mis funciones. No puedes quejarte de nada. y… tú apareces en un par de reuniones y vienes a decirme que soy ridícula, ¡Por favor…!

- ¿Qué me quieres decir?- sus ojos irradiaban ira

- ¡Lo que te dije!. Vamos a cumplir tres meses en este proyecto y tú has venido a ¿cuánto? ¿tres… cuatro reuniones?. Ahora te asustas y comienzas a presionar con tu mal humor como si fuéramos niños de colegio. El equipo ha trabajado arduo y ni siquiera te sabes sus nombres. Estamos mucho más involucrados y comprometidos que tú.

La indignación que sentí en el minuto, me hizo olvidar que hablaba con mi jefe y las repercusiones que podría tener.

- Así que… eso es lo que piensa una Niña de mi, ¡Ja!- sonrió tímidamente mientras fruncía el ceño.

Supo exactamente como hacerme enojar. Mordí mis labios. Estaba a punto de gritarle unas palabrotas.

Volvió su mirada fría hacia mí y manteniendo su actitud de no importarle nada continuó.

- Andrea, y “ojo” me sé su nombre, continuará encargada del proyecto inicial. La investigadora serás tú. Avisarle al resto, coordinaré una reunión para el miércoles donde se darán más detalles y las distintas planificaciones. Te mando un mail como siempre.

Volteo tan rápido que no alcance a decirle nada. Estaba indignada.

Me había tratado de niña, poco profesional y además le importaba un pepino el resto. Su petulancia y soberbia había sobrepasado mis límites. Necesitaba escupir la rabia. En la oficina no habían secretos. Hacer partícipe al resto de aquel numerito, sólo iba a confirmar mi inmadurez y el impacto que sus palabras habían causado. Y en eso obviamente no le iba a dar en el gusto.

Trate de disimular. Tal cual como me ordenó, comenté la situación al resto del equipo. Me puse los audífonos y coloque la música más agresiva que tenía. Quería desconectarme. La rabia que sentía era infinita. Seguía pensando ¿cómo era tan patudo de tener una opinión sobre mí sin ni siquiera conocerme?.

Comencé a navegar por Internet, dando la idea de estar sumida en el trabajo. Descubrí un par de páginas interesantes. Llegué incluso a inscribirme en una de ellas para bajar música, películas y otros materiales. La página era un portal donde miles de usuarios compartían sus gustos. Descargué varios CD, definitivamente no quería trabajar. Bajo cada descarga se encontraban comentarios dirigidos al usuario que había compartido. Comencé a leerlos, motivada por rabia, por no querer trabajar.

Seguí navegando hasta llegar a un ranking, ahí se encontraban los usuarios con mayor puntuación, los más aplicados. Le dí un clic al Top One.

Un clic…un clic… que le trajo nuevas brisas a mi vida.

(Continuará…)

miércoles, 4 de marzo de 2009

MARCELA (JUST ME)

La vida me ha dado ciento de posibilidades. Me golpeo el fuero interno con bastante frecuencia, pero con diferente intensidad. No fui tan aplicada, tuve que esperar hasta mis 30 para entender que era lo que en realidad me quería mostrar.

El primer intento de esta “mi vida” fue a mis 17. Se me movió el piso, en el ámbito familiar. El motor del cambio no fue la pena, sino fue la rabia infinita que no sabía como canalizar. Mi resentimiento daño a muchos y alejo a varios. Cuando volví a la calma, vi que mi gente aún me esperaba, seguía ahí tal como los había dejado con todos mis reproches. Entendí en ese momento que el amor no siempre es perfección. Entendí que no existían superhéroes. Entendí el amor real. Entendí que podía perdonar y que podía perdonarme.

El segundo intento casi sin darme respiros, fue a los 21. Se me movió el piso, en el ámbito relaciones. El motor del cambio absolutamente fue el dolor. No había espacios de risas para mí. Estaba al borde de un precipicio. Mi energía sólo era para llorar. Cuando volví a la calma descubrí que no era tan insignificante. Descubrí a los que eran mi familia por opción. Descubrí a mis amigos y a un hombre que me amó. Entendí que era capaz de generar amor en personas que no eran mi familia, que no tenían la obligación genética de acompañarme.

El tercer intento fue a los 31. Se movió todo, ¡absolutamente todo!. Las bases que apoyaban lo que era hasta entonces mi vida, habían cedido. Estaba tan cansada. Estaba tan bloqueada. No me conocía. No vivía. Por esos días me dedicaba a matar las horas, me levantaba para seguir una rutina. Llego el día en que sin aviso se apago el piloto automático y deje de respirar. Comenzaron mis crisis de pánico. Cuando me diagnosticaron la patología estaba absurdamente dichosa, pensaba que una pastilla me iba a devolver la felicidad Otra vez como el avestruz escondí mi cabeza y negué mis sentimientos. Me recupere con fármacos y sesiones de psicólogo. En realidad no me recupere sólo me estabilice. Crecí un montón, pero continuaba con mi ceguera.

Ni siquiera sabía responder algo tan simple…
¿De qué manera le gustan cocinados los huevos a la Marcela? ¿Revueltos?, ¿Duros?, ¿Fritos?, ¿A la copa?...

Y así unas preguntas mucho mas trascendentales como…
¿Qué le gusta la Marcela?, ¿Qué quiere la Marcela?, ¿Cómo es la Marcela?, ¿Qué sueña la Marcela?, ¿Es feliz la Marcela?, ¿Realmente es lo que querías Marcela?

Y Entendí que a mis cortos treinta y tantos no había vivido mi vida, la verdad que a esa altura ya no me importa el ¿Por qué no lo hice?. Viví en función de ver feliz al resto. Me acomode a un sin número de personalidades. Me convertía en lo que el otro necesitaba. Seguí a la corriente para no incomodar con mi opinión. "Estaba", "acompañaba" y "amaba" a quién lo pidiera. No decidía nada. Estaba tan bloqueada, que deje de respirar en una crisis de pánico. Creo que era una especie de intento de suicidio de mi alma.

Estaba tan seca. Estaba tan contenida. Me olvide en un cajón. Me olvide desde que era una niña.

Estaba Ciega, Ciega, Ciega, Contenida mil veces Contenida y simplemente paso….

Es como si hubiese estado escrito. Fue tan drástico, tan potente, tan lleno de pasión. Una cosa trajo a la otra. Me tope con gente en el camino y esa gente se topo sólo conmigo ya no habían otras personas a mi lado que hicieran que adoptara el papel de la seguidora.

A los 32, comencé a sentir un aburrimiento intenso de mi vida. Y por primera vez se apodero de mi la valentía. Estaba decidida a quebrar con mi conformismo. Mi credo era el movimiento, no podía seguir inerte. Me sentí infantil, pero decidida. Descubrí que no sabía nada de mi, y poco a poco me fui reencontrando. No soy la misma y nunca lo seré.

He despertado sentimientos que creí que no los tenía. Soy muy apasionada, muy apasionada, estoy convencida que ese fuego me liberó. Me asombra mi capacidad de control, me asombra por que fueron años de hielo.

Para mi todo estaba escrito, era mi tiempo, era mi lugar. Siento que por primera vez yo soy quién toma la pluma para escribir el futuro que yo decido. Tengo miedos como cualquiera, pero no quiero repetir la historia. Cuando estaba con piloto automático mi mayor temor era enfrentar la muerte, ahora que soy yo quién conduce mi mayor temor es no vivir intensamente. Esperaba una especie de rescate ¡Ja!, la ironía era que el salvavidas siempre había sido yo.

Era mi tiempo, era mi hora, me siento agradecida y muy afortunada por despertar a mis 30 y no cuando estuviera dentro de un cajón que no es el de mi velador.


P.D.
Me gustan los huevos revueltos en el desayuno y los fines de semana, ya que esos días tengo más tiempo y los disfruto. Odio comer apurada.

Me fascinan las flores. Son los colores y la alegría que representan. Prefiero no verlas en un jarrón, las prefiero plantadas o en algún tapizado.

Me encantan los colores y los estampados, pienso que dan alegría y personalidad. Son mi marca personal y me fascina usarlos y la razón es porque no todos se atreven.

Tengo debilidad por los relojes… siempre voy a querer uno.

Me encanta un hombre con buen humor. Me encanta el humor dinámico, que mezcla el sarcasmo con la coquetería. (Yo nunca me quedo callada siempre tengo una respuesta)

Me encanta manejar de noche por la ciudad, escuchando música con la ventana abajo, me siento libreeeeeee

Me encanta mi nombre Marcela Paz… es para mí, esa soy yo.

Me encanta sentir emociones, alegrías, celos, enojos, amor. Definitivamente la pena no la quiero sentir más.

Me encanta el rock anglo (rock no pop)

No puedo evitarlo aún soy insegura… (o no?)

Y… no por ser última la menos importante me encanta escribir, me encanta, me energiza, me enorgullece, me hace emocionarme, me siento viva.

¡ME TRAE DE CABEZA!

Lugar: Cualquier lugar.

Hora: Cualquier hora.

Emoción: Euforia y Tristeza. Vacío y Manos Llenas. Esperanza y Batalla Perdida.

Resultado: Definitivamente me trae de cabeza. No soy yo, quién es bipolar.

¡CELOSAAAAA!

Lugar: ¡¡¡Otra vez frente a este computador!!!, ¡¡¡Otra vez conectada!!!.

Hora: No sé, ni me interesa. Podría mirar el reloj y decírtela pero no quiero.

Emoción: Celosa…mmuuyyyyyy CELOSA.

Resultado: Tanto tiempo dormida que bloquee hasta mis defectos. Esos malditos CELOS. No miento cuando digo que hace años que no los sentía.
mmm… Creo que estoy comenzando a vivir. Para bien o mal estoy comenzando a sentir muy intensamente
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